miércoles, 10 de junio de 2009

EL “TROLA-TOR” INVENTA GRANDES MENTIRAS CONTRA GRAN CANARIA





En su más que evidente visceral, desatinado y negro odio a Gran Canaria, el editorialista reprobado, también conocido por "trola-tor" a consecuencia de su vieja obsesión tergiversadora de la realidad histórica a base de "trolas" que se inventa al más puro estilo goebbelsiano, en esta ocasión y, seguramente para conmemorar a los Santos Inocentes, en su pseudo encíclica aparecida en su "El Día(blo)" de su Santa Cruz el pasado Domingo 28 de Diciembre.

El editorialista reprobado, aprovecha la ocasión para explayarse en otra de sus recurrentes y demenciales "inmanías": la negación de los incuestionables y más que probados paso y estancia en Gran Canaria y, en concreto, en la entonces naciente Villa de Las Palmas, del Almirante de la Mar Oceana, Cristóbal Colón, que venía al mando de su flotilla de tres naos, en el transcurso del viaje Alboral.

Según se desprende de su escrito, el "trola-tor" insistiendo en su inocentada no quiere admitir dicha realidad histórica, prefiere mantenerse en la ignorancia y ratificar el surrealista acuerdo que, en su día, adoptó el Pleno del Ayuntamiento de su Santa Cruz cuando votó, por unanimidad, que Colón no había pisado Las Palmas, haciendo un estruendoso ridículo que causó estupor en toda España y parte del extranjero...

Estérilmente trata de menoscabar la importancia de la Casa-Museo de Colón de Las Palmas, una Institución seria y respetable que, desde su creación, ha llevado a cabo una ingente labor de investigación de las relaciones de Canarias con América y de la que fue Director el eminente tinerfeño y Catedrático de Historia de América Dr. Antonio Rumeu de Armas quién, precisamente, fue el que demostró palmariamente la estancia de Colón en la entonces pequeña Villa (luego Ciudad Real) de Las Palmas, en los días en que, según la transcripción de su Diario hecha por el Padre Las Casas y la Historia del Almirante escrita por su hijo Hernando, estuvo en Gran Canaria (por cierto, es otro más de los muchos navegantes-historiadores que menciona a la isla por su glorioso nombre, ese que tanto irrita al editorialista reprobado y "trola-tor"), que fueron del 25 de Agosto al 2 de Setiembre de 1492, cuando tuvo que oír Misa el Domingo 26 en la entonces pequeña ermita, hoy de San Antonio Abad (no había otro lugar abierto al culto en la población).

En dichos días procedió, con gran trabajo de él y los suyos, a colocar un nuevo timón a "La Pinta", por lo que los grancanarios podemos decir, con orgullo, que maderas de la isla ayudaron a descubrir el Nuevo Mundo.

Además modificaron el aparejo de "La Niña", cuyas velas pasaron de "latinas" a "cuadras". Otra de las razones que obliga a reconocer que Colón estuvo en la Villa de Las Palmas, capital del Archipiélago desde inmediatamente después de su fundación por el asentamiento de las autoridades máximas de la Iglesia y del Ejército, es que el Almirante venía como enviado de los Reyes de Castilla y Aragón.

Ignorarlo significa desconocer los papeles que se extienden el 30 de Abril en Santa Fé (Granada) y las Capitulaciones que pactó con la Corona por lo que, lógicamente, tuvo que buscar el apoyo de la máxima autoridad militar y representante de la Corona.

La Casa-Museo de Colón de Las Palmas, efectivamente está en un inmueble que puede que sea del siglo XVII, o sea, de los reedificados luego de que el derrotado Almirante Van der Doez, en su precipitada huida y reembarco con sus hombres, después de perder la más importante batalla que se ha librado en las islas Canarias, pegara fuego a la ya Ciudad Real de Las Palmas pero, de lo que no cabe duda que metro más allá o más acá, la Casa-Museo de Colón está sita sobre suelo pisado por el Almirante de la Mar Oceana.

El "Trola-tor" se atreve a mentir contradiciendo al Catedrático e investigador Antonio Rumeu de Armas cuando dice que..."Existen opiniones muy autorizadas que niegan categóricamente la presencia del Almirante en Las Palmas.

Tal es el caso de Antonio Rumeu de Armas, erudito especializado en la Historia de América y Canarias, que a lo largo de su vida acumuló numerosísimos reconocimientos dentro y fuera de España por su labor investigadora. Pensaba el profesor Rumeu de Armas -lo repetimos una vez más, a ver si algunos terminan de enterarse- que Cristóbal Colón no fue con "La Pinta" a (GRAN) Canaria desde La Gomera, auténtica isla colombina, para que repararan esta carabela antes de cruzar el Atlántico.

Tan solo la envió para que los carpinteros de ribera hicieran los trabajos necesarios en la nave"... Nosotros, los componentes del Grupo de Opinión "Tamarán", con la inocencia que nos caracteriza, apostillamos al editorialista reprobado y "trola-tor" que su ignorancia de todo lo relacionado con Colón y Gran Canaria es muy atrevida y, además, que miente como lo que es...cuando atribuye a Rumeu frases que nunca pronunció...

También dice que... "El Parlamento de Canarias (...) debería poner fin de una vez por todas a estos disparates, pues junto con la apócope "gran" contribuyen a desunir a los habitantes de este archipiélago"... No es la verdad histórica sobre los días de Colón en Gran Canaria durante el viaje del Descubrimiento, ni el GRAN de Gran Canaria, como hemos dicho también reconocido por Colón, lo que nos desune a los canarios-españoles, quien trata de desunir es el editorialista reprobado con sus absurdas trolas y machangadas y con sus reiterados intentos de enfrentar a las islas de Gran Canaria y La Gomera, pese a que le consta, aunque prefiera ocultarlo, que ambas son islas colombinas...

La que, desde luego, nunca lo ha sido es Infierno (modernamente apodada Tenerife) en la que viven y trabajan algunos ignorantes que, por maldad, envidia y negro odio tratan de tergiversar la realidad histórica. Tampoco quiere el editorialista reprobado y "trola-tor" que el conjunto histórico de Vegueta-Triana, de Las Palmas de Gran Canaria, sea declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad porque, al fin y al cabo, en una inocentada más dice que... "tiene menos categoría que el barrio del Toscal" (de su Santa Cruz)...

¿Cómo se atreve a hacer tan insultante comparación? ¿De dónde va a sacar su Santa Cruz y mucho menos su arrabalero barrio del Toscal una Catedral como la veguetera de Canarias, que es el monumento arquitectónico más importante del Archipiélago; un Seminario Diocesano con su Iglesia de San Francisco de Borja; un Hospital de San Martín; un palacio municipal; un palacio episcopal; una casa regental; o las grandes mansiones del Condado de Vega Grande, los marquesados de Arucas y Acialcázar, de las familias Westerling, Manrique de Lara, del Castillo Olivares, Quintana, Cigala, Bravo de Laguna, Matos, etc., etc.?...

Todos sabemos de la argucia utilizada para conseguir la declaración como Patrimonio de la Humanidad de La Laguna, Ciudad más moderna y mucho menos monumental que los mentados barrios fundacionales de la Ciudad Real de Las Palmas (lo de Gran Canaria vino más tarde). Esperemos que en la próxima ocasión Vegueta-Triana obtenga dicha consideración por sus propios y honrados méritos, que los tiene y muchos...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tras buscar Colon y Canarias en Google, parece que solo estuvo en Gran Canaria, nadie duda que estuvo ahí, pero ¿donde? y ¿que queda de su estancia?, ¿oró en la Ermita de San Antonio Abad? no, se construyó en 1757, no se reconstruyo ni renovó. ¿estuvo en la Casa de Colón? no, aparte de algún resto del XVI, y ninguno del XV, es un puzzle de varias casas unidas en la década de 1960, con elementos de los siglos XVIII, XIX y XX. Junto a las balconadas del siglo XVIII, procedentes de otras mansiones, poner aquí estuvo u oró Colón, es sencillamente engañar.

En La Gomera sin embargo queda la Torre del Conde, donde si estuvo seguro Colon, la fundó Hernán Peraza el Viejo entre 1450 y 1477 y otros lugares que conservan vestigios del momento de la conquista como la Casa de la Aguada, la ermita de San Sebastián etc. Allí no tienen porqué inventarse nada y están totalmente ninguneados.

DORAMAS dijo...

Tiene usted toda la razón. Opinión mía y muy personal, es que oro en el lugar donde posteriormente se construyo la ermita y en cuanto a la Gomera, probablemente si estuvo descansando en esos lugares. En esa época era muy normal que cualquier navío fondeara en diversos sitios para hacer aguada o reparar averías y el capitán del mismo bajara a tierra y descansara en algún lugar de la nobleza de ese lugar.